29 de junio de 2008

Fracasar en la vida

Se que coincide con la crisis de los 40 años, aunque aun no los tenga. Se que se puede salir de todo y que la vida no es aquello que te pasa, sino lo que haces con aquello que te pasa. Pero... ¿qué ocurre cuando miras hacia atrás y no ves nada que te guste?
Veo tres hijos, mi mayor y único logro en la vida. Seguidos de tres maternidades donde no he dado la talla. Te das cuenta de que no lo has hecho bien, y de que ya tienes un hijo casi adolescente con el que muchas cosas no las podrás arreglar, incluso aunque encuentres las herramientas tarde.
Te casaste, y aunque con una gran crisis de por medio, creías que aquello estaba bien, que el amor todo lo podía y que tenías un matrimonio sólido que seguiría adelante. Y ahora no tienes claro si tu matrimonio atraviesa una pequeña marejada y llegará sano y salvo a buen puerto o si se dirije hacia una tempestad mortal e irreparable. Porque sabes que él se desinfla contigo, que no soporta tu peso, y soy consciente de que es grande, y posiblemente asfixiante y agobiante. No se si mi única posibilidad es poderme pagar un seguro que me cubra horas indefinidas de psicólogo y utilizarlo como muleta de lo que se que mi matrimonio, si sigo, no me va a dar. Me gustaría poder pensar que hay alguien detrás que me cogerá si me caigo, pero no lo hay. Y más allá del perdón, no se si puedo vivir con ello, quisiera poderme creer 'resguardada' por unos brazos protectores, de quien sean. Pero no los hay, y no se si pensar que si no los hay es porque no los merezco o que por supuesto que yo también merezco sentirme protegida. No entiendo nada. Sabes que el está cansado y sabes que no te mira con los mismos ojos. Sospechas que ni siquiera existe ya atracción hacia tí. Algo que también comprendo, porque yo 'no soy yo', soy una versión de mí misma con 12 quilos mas, fea como nunca me había visto, y horrible por dentro y por fuera como nunca me había sentido. No tengo ropa con la que arreglarme ni dinero para comprarla. Y lo peor es que la mayoría de veces ni siquiera quiero arreglarme ya, para qué, no sirve de nada. Sigo igual de horrible. Y no hay nadie a quien gustar. Da igual cómo te vistas, da igual cómo te adornes... sabes que no eres la primera persona de nadie.
Sabes que también has fracasado con tus amistades, que las tengo, no voy a negarlo. Valoro tener amigos. Pero nunca has sido la primera persona de nadie ni lo serás. De hecho, con todo este revuelto que llevo encima, ni siquiera se si las que creía mis cualidades (esas a las que ya no quiero seguir perteneciendo), eran en realidad buenas cualidades o el síntoma de una persona dominada por su ego, manipuladora, tóxica para los demás. "Una persona segura de si misma, que se informa, que es fuerte..." y resulta que eso es todo ego, todo ego... Te pasas la vida juzgando a quien te rodea, creyendo que esta o aquella es buena para ti, sin pararte a pensar que tu eres mala para ellos. Y descubrir eso es duro, joder...

Ego grande, salud pequeña

Luego ves que no es algo taaan raro, que quizás hay solución, pero ¿eres capaz de llevarla a cabo?
7 pasos para dominar el ego
El ego distorsiona la realidad
Alejandro Jodorowsky: 65 pautas para dominar tu ego

A veces veo como única salida aislarme del mundo, no molestar a nadie, intentar vivir en mi agujero en paz... pero entonces solo te recreas en tus propios lodos y... ya estamos otra vez dando de comer a Don Ego. Qué hartura.
Mi hijo es igual. Y además de tener un ego enorme, también tiene un orgullo enorme, y me da miedo. Si a mi me ha ido como me ha ido sin ser orgullosa, ¿cómo va a irle a el que encima no es capaz de bajarse y pedir disculpas?
Ahí esta mi trabajo como madre... ahí DEBERÍA haber estado. Pero acabo de darme cuenta de que no sólo no quiero las 'cualidades' que en teoría me definían y me hacían ser quien soy, esas cosas que 'se me reconcían', sino que encima te das cuenta de que te has equivocado en el 90% de tus decisiones, justo ahora que asoma (espero) la humildad, la realidad te abofetea constantemente. Un zas, y otro, y otro... Y no soy capaz de soportarlo, no me da tiempo a reponerme...  Es que no puedo.

Sentir que no lo has hecho bien como madre, pasando tu mierda a tus hijos, sin ser capaz de enseñarles algo mejor, sin siquiera darte cuenta de que tenías la obligación de ser tu mejor versión para ellos...
Que no lo has hecho bien como hija. Que tu madre murió cargada de tus disgustos, sin siquiera haber tenido tiempo de compensarlos, que tu padre seguramente hace tantos años que dejó de quererte que ni recuerda la última vez que tuvo ese sentimiento hacia tí. Que ni cuando lo has intentado hacer bien, ha estado bien.

Que no lo has hecho bien como persona, que nadie dirá que tu eres esa persona que vale la pena tener al lado. Que nadie buscará tu apoyo. Que nadie te pondrá primera en su lista de 'personas preferidas'. Hay veces que leo que no te preocupes de que se note que estás ahi, sino de que se note cuando no estás. A mi nadie me echa de menos. Soy la que se nota cuando está, revolucionándolo todo, a todos... Y supongo, visto lo visto, que la que deja respirar cuando se va. Creo que mi ausencia es el alivio, más bien.

Que no lo has hecho bien como amiga. Que nunca fuiste mejor amiga de nadie y si lo fuiste alguna vez, huyeron despavoridas... aun cuando creías que lo estabas haciendo bien. Que no tienes un 'grupo de siempre', una amiga que de verdad te conozca, alguien que lea en tu mirada, esa amiga que está en las malas, esa que 'está'. Simplemente forjaste un camino que puso puertas a todo el mundo, en lugar de dejar fluir. No es mas que el pago a lo sembrado.
Que no lo has hecho bien profesionalmente. Que no eres NADA. Que no sabes nada. Que quizás podías haber estudiado, pero no lo hiciste. Que tienes 36 años, hacia 37, y no tienes una profesión, ni un puesto de trabajo, ni nada a lo que agarrarte. Que aspiras a los mismos empleos-basura que los chicos jóvenes (que tu ya NO eres) que ahora aprovechan su tiempo estudiando y tienen toda la vida por delante. Y tu no. Ni tampoco tienes la disposición. Ni el tiempo.

Que no lo has hecho bien como esposa. Que llevas casi dos años sin que tu marido te toque, que existe una desconexión brutal... Que quizás el deseo se asoma tímidamente alguna vez, pero esos 12 quilos, esa inseguridad aplastante que te gobierna ahora, se ocupan de cerrar las puertas. Y si no es esa inseguridad, es la suya, despues de haberle dicho que no te satisfacía, momento en el que creció un enorme iceberg entre nosotros. Y ahora, tras casi dos años sin ningun tipo de sexualidad, a veces se acerca a tu entrepierna... o a tus enormes pechos. Esos que odias, que te avergüenza mirar, que solo soportas porque alimentan a tu pequeño, pero que detestas por su forma, su tacto, su tamaño, por los dolores de espalda que te causan. Esos pechos, que son lo más antierótico que existe en tu cuerpo, y el pretende que te excite siquiera levemente su tacto. O entrar a matar excitando el sexo directamente, ese que lleva dos años en coma, muerto, en las mazmorras, aburrido, que se olvidó de todo. En lugar de querer hacer el amor contigo quiere intentar echar un polvo, si es que aun se puede... En lugar de ganarte con palabras, con caricias, no cinco minutos antes de 'meterla', sino días antes de siquiera pretenderlo. En lugar de hacerte sentir bonita, amada, deseada... en una vida sin un duro y sin un minuto.
Por eso pienso que simplemente no puede hacerlo porque no lo siente. Y no lo culpo. Pero también duele. Mucho.

Así que darse cuenta de lo que has sembrado, de lo que eres, de lo que has hecho, de cómo te ve la gente, de por qué, de por qué estas sola... eso, eso es duro. Y tengo espíritu de lucha, pero me aplasta saberme así. Me aplasta sentir, saber, que soy una mierda. Qué agobio me siento. Haberme dado cuenta de todo se que es un primer paso importante, pero no se si tengo fuerzas ni ganas para cambiar tanto. Dejé mis ganas de lucha en un millón de cosas que me desgastaron, y ahora que quería 'descansar', tengo ante mí la batalla más gorda de mi vida: YO. Y no tengo ni pizca de ganas de pelear por mi. Sobre todo porque no creo en mi, porque no creo que una persona pueda cambiar tanto, porque no me gusto, no me acepto, no me quiero sin tener que hacer nada por mi, cuanto menos teniendo que escalar un K2 para 'salvarme'. No me quiere nadie, no me quiero yo... y para que te quieran dicen que tienes que quererte, pero cómo voy a quererme si para ello tendría que cambiar tanto que dejaría de ser yo... y eso implicaría una lucha que la verdad, no merezco la pena luchar? Y se que haber invertido mi tiempo en todo esto, habría sido mi mejor lucha de mi vida... pero ahora es que no tengo ganas de luchar. Me siento pequeña, débil, miserable. No me tengo pena, se que si tengo esto es porque lo merezco. Oh, y también leo a menudo eso de 'no ser tan dura contigo misma', me hace hasta gracia. No se tratarme de otra manera, no se relacionarme con nadie de otra manera. Yo necesitaría una especie de 'maestro zen' con mas paciencia que un santo, llevándome de la mano durante bastante tiempo, hasta plantarme delante de ese punto de 'clarividencia' al que las personas, después de madurar, parece que llegan solas. Necesitaría poder desaparecer un tiempo, largo, bastantes días con mi propia mierda, que pudiese sacarla, llorarla, abandonarla y reconstruirme de verdad... pero es que ni se si eso sería posible.
Y se que camino sola, que no hay nadie detrás que quiera soportar mi peso, a mi misma. Que no hay nadie a quien recurrir para que te de ese abrazo reparador, que no hay nadie incondicional en tu vida. Que tu estas de paso siempre. Y sabes que estas sola, que tus hijos están solos, y solo puedo pensar en que creo que ni siquiera alcanzo a ver lo mal que lo he hecho absolutamente todo para haberme quedado TAN TAN TAN sola y haber conseguido que mis niños, que no tienen culpa de nada, paguen la esclavitud de la cosecha de su madre.

De verdad que se me quitan las ganas de vivir, yo no se ni por dónde cogerme. Supongo que aun necesitaría una terapia profesional, pero no me la puedo pagar, al menos hasta que trabaje... en vete a saber qué, con qué horario, dejando cuántas horas a mi bebé en una guardería y a mis hijos solos, por un sueldo de mierda, ahora que mi marido tiene un horario tan maravilloso y te da tanta tranquilidad. Una mierda de horario 'todoeldia'. Y aun gracias, que tiene un trabajo... trabajo que detesta, que no le reconocen, en el que se pasa más de media vida y que ni siquiera llega para cubrir los gastos de su familia. Y aun asi, aunque con sus baches también, sigue asistiendo cada día... por nosotros. Y cree que no lo valoro, aunque lo valore infinito... porque tan solo me quejo. Me quejo porque esta inseguridad me mata y soy como una sanguijuela, que necesito mas y mas... y más. Y el ni puede ni quiere darme tanto. Si es que es normal. Debería solucionar mis problemas yo, pero es que no hay nada que me de fuerza par hacerlo, nada que me haga pensar que vale la pena invertir[me] tanto tiempo...
No voy a suicidarme, aun tengo la mente suficientemente lúcida como para pensar en ellos, en las dos únicas personas que me necesitan en el mundo, mis pequeños. No podria hacerles eso, no, habiendo pasado por lo que yo he pasado.






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23 de junio de 2008

Tópico típico

23/06/2013
Típico y tópico, una crisis de esas que tienen hasta nombre propio. ¿Será la crisis de los treinta? Fíjate que no estaba segura ni de que existiese, y resulta que si, que hasta tiene un blog con nombre propio y que Muy Interesante ha escrito sobre ella un artículo, que incluso viene de un estudio 'muy interesante' que viene a decir, a grandes rasgos, lo que siento yo ahora. Así que me declaro en "época de crisis" oficialmente, aquí, en este blog que casi nadie lee pero a mí me va divino para desahogarme. Una crisis que yo creo que ronda como cosa de uno o dos años pero que ahora se ha manifestado sintomáticamente, eso que en nuestra medicina actual posiblemente me llevase a tomar alguna mágica pastillita para cortar el síntoma sin tocar la raiz que lo ocasiona.
Y claro, rarita que es una supongo que al final era inevitable que buscase información sobre eso que me da vueltas al tarro... y et voîla! Aquí estoy.

Y es que según el estudio que os decía, hacia los 30 sufrimos un repentino ataque de inseguridad, depresión y soledad... Solo con eso hago un pleno al quince, después de una semana mendigando cariños y arrastrándome por los rincones y de considerarme poco más que un desecho humano, más sola que la una. También habla de una especie de "presión de triunfar antes de cumplir los 35" y fíjate tú por donde hoy pensaba yo en mi preciosa prima. Guapa, simpática, inteligente... que por un memo dejó de estudiar una carrera que no la llenaba pero bien podía haberse sacado, y que ha acabado trabajando en Mercadona. Y no hace mucho, no se cuándo, me decía que en una cena de antiguos compañeros cada cual contaba cómo se ganaba la vida y ella se sintió: "yo... trabajo en Mercadona". Ay, prima mía, ¡cómo te entiendo! A tí, que trabajas en Mercadona con tu puesto fijo y te van a ascender (si es que eres más maja!), porque yo que soy unos añillos más grande que tu, ni siquiera tengo eso... ¡qué me vas a contar!

Parece ser, segun el estudio, que llegado un punto acabamos recuperando el control de nuestra vida, entre los 30 y los 35, que es cuando tiene lugar esta crisis, centrándonos en nuestros intereses, y que a fin de cuentas esta es una crisis positiva que nos llevará a tomar buenas decisiones en un 80% de las ocasiones. Bendita crisis tengamos.

En realidad yo me he dado cuenta de esa 'presión' hace relativamente poco. Más bien he mirado a mi alrededor y me he dicho: "guau, nena, el tiempo te lleva una buena ventaja, chica!!!". No es presión en sí, nadie me presiona más que yo a decir verdad... y tampoco es exceso de presión lo que a mí me hunde. Al terreno profesional le estamos poniendo remedio, así que poco más se puede hacer ahora mismo en ese campo. El tema ha venido por otros barros y así hemos llegado a estos lodos... Diría yo que esto es más bien una crisis existencial a todos los niveles...
Maternal, en una tercera maternidad que no va a consagrarse nunca y me duele como nadie sabe. Por no mencionar que no logro alcanzar eso que creo que merecen mis chicos y no tienen en esta, la única madre que tienen. Y mira que lo intento, pero no llego. Y leo, y leo, y pruebo y pruebo... y no hay manera.
Profesional, donde me siento bastante en la línea de aquel último lugar donde andé ganándome el sueldo: "aquí no te pagamos para pensar", pronunciadas por alguien que ni sabe ni conoce la diferencia entre líder y jefe joputa.
A nivel amistad, quizá soy una romántica que sigue creyendo en un concepto de amistad que se está extinguiendo pero que yo me emperro en defender. Aunque a veces me pregunte si será que yo no soy merecedora de tal regalo cuando anhelo tener cosas en común que hacer y sobre las que charlar con las personas que, por suerte, tengo a mi lado. Poder dialogar tomando un café sobre ese millón de cosas que me inquietan, con alguien a quien también le inquieten y si se puede, de paso, poder contar con ell@s para que te den la mano... Realmente pienso si acaso pido un milagro. Hace poco leí una frase que rezaba: "amigo es aquél que te ayuda a levantarte cuando el resto ni se han dado cuenta de que habías caído". Joder, aquí no se entera ni diox. Algo estoy haciendo MUY mal.
Personal y emocional, cuando hace ya unos años que caíste en la cuenta de que tenías que reconstruírte, como el nombre de este blog indica, y siento que llevo mucho tiempo en obras pero sin haber avanzado un solo paso en mi restauración. Que sigo gustándome lo mismo y que sigo causando el mismo furor. Y he llegado a reconocer algunos de los errores, pero no tengo el software para repararlos... o peor aun, ni se cuál es el software ni si existe o es una cruel utopía.

Estoy muy agradecida a la vida, tengo un marido maravilloso y unos niños preciosos que lo son todo para mí. Pero he de reconocer que anhelo unos abuelos que les cuenten cuentos, los malcríen, que quieran pasar tiempo con ellos y les compren chorradas sólo porque 'pasaron por allí y pensaron en ellos'. Jo, y que de vez en cuando, sólo de vez en cuando, nos echasen un cable. Y pienso que los alquilaría, de verdad que si. Por un fin de semana al mes o algo así. Unos abuelos de esos que pierden el culo por ayudarte en lo que sea y pasar tiempo con sus nietos. De esos que los nietos adoran. Ojalá pudiese hacerse, sería genial, mis niños dejarían de mirar a los abuelos de los otros niños como ahora los miran. Y de paso, que de vez en cuando nos diesen un achuchón o un tupper a nosotros, que faltica también nos hace... Desde que murió mi madre, se acabó aquello de que viesen en una mirada que aparentaba ser feliz (y lo era para todos), que esos ojos maquillados lloraron hace muchas horas. Eso ahora es magia negra que en mi casa no existe. Esta mañana he tenido un buen rato con mi chico grande y pobrecito, me decía si nosotros estaríamos ahí cuando ellos sean grandes. Claro, mi amor, nos dejaremos la piel por vosotros mientras estemos en este mundo, que sabemos lo que es estar solos. Y espero que aun me queden muchos años, al menos mientras ellos me necesiten. Aunque en realidad nunca se deja de necesitar a una madre, creo yo.

En fin, que resumiendo, no se qué voy a hacer con nada. Por ahora disfruto de ellos y hoy me decidí a asomarme por aquí. Tengo un blog con muchas visitas y más de 18.000 fans en facebook, super util según algunas personas... que a decir verdad me esclaviza un poco y que apenas tiene comentarios, con el que llevo casi 7 años de mi vida. Tengo unos 40 artículos a medias que pensaba hacer y publicar, y la verdad, no tengo ni pizca de ganas de terminar. Y me han regalado dos libros, sobre maternidad, que tengo que leer y sobre los que debería escribir una reseña... pero me apetece menos que nada ninguna de las dos cosas. Creo que ha llegado el momento de dejar el mundo de los bebés, me está destrozando viva.

Jesusa también me pasa un vídeo de Redes, gracias al cual descubro que esto puede tener otro nombre: Ansiedad global, cuando sientes que no estas a la altura de la imagen que la gente tiene de tí. Aunque en el vídeo hablan de la vida de los famosos y a mí me dan bastante igual, y es que no necesito ni quiero parecerme a ellos para que mi vida sea valiosa, que ya lo es. Tan sólo quiero un buen trabajo que me guste, y para eso ya he puesto remedio; un tercer bebé, ser mejor persona y mejor madre para mis niños. Y que haya alguien ahí con quien poder contar, hablar y abrazarse, aparte de mi marido. Alguien que se preocupe un poquito por nosotros, nos quiera y piense igual que nosotros en algunas cosas importantes. Tengo la imperativa necesidad de poder hablar cara a cara con alguien sobre las cosas que me mueven y me preocupan, aunque sólo sea de vez en cuando...
Proponen en el vídeo imaginar un brindis por tí el día de tu boda. Se las cosas que la gente diría de mí, cosas buenas, aunque en algunas no estoy en absoluto de acuerdo... Pero más allá de eso, se lo que NO dirían, que es lo que a mí me gustaría escuchar hace ya mucho tiempo y no se cómo lograr: una persona querida. Ese es mi talón de Aquiles, la belleza emocional que no se conseguir.

Tengo una pelea interior con Facebook que no se si tiene solución, porque actúa de nexo con ese mundo en el que creo, con las personas que forman parte de el, pero para ser sincera me tiene hasta el moño que no tengo. Y donde hay tanta basura por todas partes... y tanto rollo chino... ahí todos nos creemos libres de pecado y hasta el más papista no hace más que tirarle piedras al vecino mientras va predicando 'hermanos... no tiren piedras al vecinooo!'. Y es que, hagas lo que hagas, estará mal, muy mal para alguien. Tanto como para pretender difundir tu verdad verdadera por la blogosfera y que todo el mundo a tu paso se postre a los pies de tu pluma.
Bueno, yo a lo mío, intento hacer un ejercicio de autocontrol y no solo me dan igual todas esas personas y lo que digan, sino que he de conseguir que me resbalen como si estuviese untada en mantequilla y además he de aprender a callarme. Fiuuu, a ver si fluyo.

Volviendo al estudio de antes y para finalizar, llega mi nota discordante. Decía también que las personas más propensas a padecer este tipo de crisis son personas con educación superior y con fuertes deseos de tener éxito y un concepto idealista de lo que debería ser su vida.
Creo que nunca pedí una vida ideal, voy sorteando las cosas conforme me llegan. Tengo una familia fantástica y montón de mierdas acechando, que muchos no ven. Pero tampoco me preocupan demasiado, de casi todo se sale en esa vida. Y éxito, éxito... no se, no se. Creo que con una piececita del puzzle que encaje con el resto me sentiría la persona más feliz sobre la faz de la tierra. Aunque claro, si por ideal nos referimos a que me toque la lotería, entonces si, por favor, un montón de millones para no tener que dejar cosas que duelen en el tintero.



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